| Se
afianzó el factor tecnológico del Banco como herramienta inmejorable
para el soporte del negocio financiero al disponer todo sus
sistemas acordes con los requerimientos y exigencias que implicó
culminar 1999 e iniciar el año 2000. Para ello el Banco Sofitasa
se preparó. Finalizó exitosamente el Proyecto Sofitasa 2000
para garantizar a los clientes la realización de sus transacciones
sin contratiempos de manera segura y respaldada por equipos
de última generación a partir del 1 de enero.
El trabajo
que se comenzó a esbozar en 1997, con un equipo multidisciplinario
acondicionó el sistema para esa fecha, ya que se anunciaban
efectos que podría repercutir en las actividades financieras.
En este sentido efectuó un notable esfuerzo en optimizar los
equipos y procesos para garantizar el perfecto funcionamiento
de la entidad financiera para el siglo XXI, concluyendo en
su totalidad los ciclos de pruebas exigidos por la Superintendencia
de Bancos.
El parque
tecnológico de la institución se renovó ya que se invirtió
en hardware para garantizar un efectivo desempeño de los sistemas
del Banco Sofitasa en todo el país. Adquirió de esa manera
los equipos AS/400 modelo 830 y el AS/400 modelo 820 como
parte de la plataforma tecnológica generada con una nueva
versión del Sistema Operativo O/SV.4.R.5.M.O, hecho que colocó
al Banco Sofitasa a la par de la tecnológica bancaria a nivel
mundial.
El Banco
Sofitasa continuó su interés en consolidarse como empresa
líder del mercado local con acertada proyección a nivel nacional,
adaptándose a esquemas en donde la tecnología forma parte
fundamental del negocio bancario.
A mediados
de junio de ese año se plasmó en la prensa nacional y local
que debía ponerse en marcha un plan macroeconómico para que
retornara la confianza en la inversión privada y en la economía
del país. Se necesitó esfuerzo y visión de futuro para poder
enfrentar las circunstancias que conformaron la economía nacional.
Sin duda
alguna, a lo largo de diez años de gestión el Banco Sofitasa
ha logrado sortear con buena disposición estas y otras situaciones,
además de mantenerse firme y en posición de liderazgo sin
mermar ante la llegada al país del fuerte capital de la banca
extranjera para lo cual se preparó con todo su potencial adaptándose
y teniendo plena certeza de sus fortalezas y las oportunidades
en el mercado como banco regional.
En este
sentido, la presencia de los bloques bancarios foráneos no
significó estancamiento sino lo contrario, se asumió el reto
con optimismo y total seguridad, además se contó con una ventaja
adicional: el Banco conocía muy bien el mercado de su lar
natal y del resto de la provincia donde estaba instalado.
Sabía de sus necesidades, comportamiento y expectativas, además
de sus modos, usos y costumbres.
Por eso,
las metas y logros no se hicieron esperar, la red de agencias
en el interior del país se conformó por 66 oficinas, llegando
incluso a cubrir mercados donde la banca nacional no tenía
presencia, se cita como ejemplo la localidad de La Encrucijada
en Aragua que recibió con el Banco la única y primera entidad
financiera. También se reseñó la apertura de otra oficina
en Maracay, Estado Aragua, una más en Turén, Estado Portuguesa,
y en la céntrica zona de Delicias en Maracaibo, instalaciones
dotadas de la mejor tecnología y con la excelente atención
del personal, que reforzaron las actividades efectuadas por
las sucursales del Banco en la zona centro-occidental del
país.
El Banco
Sofitasa hizo hincapié en trabajar en el ámbito crediticio
con políticas que ofrecieron facilidades a los productores
regionales, representando el sector del Táchira un alto porcentaje
en la totalidad de la cartera seguido por Guárico, Portuguesa,
Barinas y el Zulia dándole respaldo positivo a sus actividades
económicas.
En cifra,
la labor créditicia del Banco reflejó ingentes recursos a
los motores de la economía, totalizando para ellos 51 mil
783 millones de bolívares, de los cuales al sector comercial
se le otorgó 27 mil 233 millones de bolívares; a los sectores
mineros, consumo, electricidad y gas, un total de 14 mil 998
millones de bolívares, manteniendo siempre sobre el norte
de dicha gestión el liderazgo en el mercado local.
El capital
del Banco Sofitasa para el cierre ese año representó 7 mil
millones de bolívares con un patrimonio 14 mil 641 millones
de bolívares, acondicionándose para convertirse en Banca Universal.
Igualmente,
las captaciones totales del Banco fueron de 120 mil millones
de bolívares, ubicando los depósitos a la vista en 67 mil
325 millones de bolívares, cifra que señaló la lealtad del
cliente a la institución a pesar del agresivo mercadeo de
la banca foránea.
En cuanto
a sus Utilidad Neta, ésta se ubicó en 2 mil 60 millones de
bolívares lo que otorgó una Rentabilidad sobre recursos propios
del 28,85%, monto que excedió la cifra obtenida por el promedio
del sistema bancario para el 2000.
Antes de
finalizar ese año los reportes económicos visualizaron una
mejora substancial del entorno económico nacional fundamentado
en el incremento de la producción petrolera que daría pie
a la generación de ingresos por el orden de los 300 millones
de dólares. Situación que favorecería la dinamización de la
economía y la inversión privada, y oxigenaría el entorno económico
del país.
A pocos
días de culminar el 2000 se efectuaron las primeras reuniones
sobre la transformación del Banco Sofitasa como Banco Universal
para adaptarse a esa tendencia del mercado financiero nacional
presente desde principios de la década de los noventa.
Con esta
figura bancaria el Banco Sofitasa planteó en su proyecto nuevos
objetivos que se describen en el fortalecimiento “de su patrimonio,
su posición en el mercado andino, optimización de su estructura,
atención a las necesidades de la banca al detal, sector comercial,
transporte, construcción, agrícola, además de la consolidación
de una completa cesta de productos y servicios para el cliente
en una sola institución, a fin de cubrir sus expectativas”.
|