1995

SOLIDEZ FINANCIERA
Como respuesta al entorno.
 

En verdadero contraste con la situación económica nacional que se presentó durante todo el año 1994, que repercutió notablemente en el sector financiero nacional y en todo el sistema productivo, el Banco Sofitasa logró consolidarse dentro del mercado bancario regional como respuesta a la confianza en el desenvolvimiento de la vida económica tachirense; región que supo enfrentar la delicada situación del país con trabajo y preparación, amén de tener como soporte de su economía la actividad agrícola, pecuaria, comercial y la correspondiente a la pequeña y mediana industria.

En medio de las circunstancias que se presentaron para la época, el Banco Sofitasa - según sus reportes anuales - alcanzó “excelentes resultados de optimización y buenos niveles de rentabilidad”.

En este sentido, aumentó su capital a un mil 856 millones de bolívares, fortaleciendo de esta manera la confianza de los clientes en el Banco, y el potencial de desarrollo de la provincia venezolana. También se reseña que fue óptima su función de intermediación, al destinar 4 mil 735 millones de bolívares a los diversos sectores económicos, otorgando el 38,82% de los recursos al desenvolvimiento comercial; el 22,79% a la industria de la construcción; y el 19,35% al rubro agrícola.

La probidad de la gestión del Banco Sofitasa y su excelente posicionamiento, tanto en los andes como en las diversas regiones donde operaba, fueron cartas avales que sustentaron el apoyo del público, al destinar sus recursos en la institución, cuyo montó se expresó en 16 mil 103 millones de bolívares, cifra que representó un aumento de aproximadamente 6 mil millones bolívares, al establecer comparación con el año anterior.

Los positivos votos que se le otorgaron al Banco constituyeron clara demostración de su buen desempeño con el público y el entorno, elementos considerados claves para recibir del Ministerio de Hacienda la determinación del inicio de actividades como recaudador tributario; comenzó de ese modo su labor como receptor de los impuestos definidos por el Sistema Integrado de Administración Tributaria - SENIAT. Para ello, se preparó al personal, se ajustó la automatización del proceso para proporcionar agilidad y seguridad a los trámites y se creó la Gerencia de Fondos Nacionales, a la par que la institución aportó su mensaje de conciencia ciudadana en la puntualidad del pago de impuestos.

En este lapso, el Banco Sofitasa incluyó además la posibilidad de realizar operaciones internacionales a través de los convenios suscritos de manera estratégica con corporaciones bancarias extrajeras, entre ellas el Bank of New York de Estados Unidos, con el cual estableció conexión directa, colocándose como el único banco del Táchira en línea con una institución foránea, lo que posibilitó al cliente realizar transacciones en cualquier ciudad del mundo, ya que el banco neoyorquino puso a disposición sus 22 subsidiarias y filiales, con más de 2 mil 200 corresponsales internacionales.

Igualmente, reforzó las alternativas de operaciones internacionales al trabajar con importantes bancos de ese mismo país, como Eastern National Bank, Capital Bank, First Trade Bank of Miami, además de proporcionar servicios conjuntos con el Banco de Bogotá en Colombia. De esa manera, amplió sus actividad más allá del ámbito local, lo que permitió a los clientes efectuar desde San Cristóbal sus transacciones con facilidad hacia el exterior, con diferentes alternativas.

El Banco Sofitasa, mancomunadamente con la empresa Sofisys, realizó el trabajo de reconversión tecnológica a fin de optimizar su plataforma y de ese modo contar con un sistema que estuviera a tono con el esquema de oferta de nuevos servicios – entre ellos las nuevas operaciones internacionales – y productos del negocio financiero.

Por otro lado junto a IBM, instaló entonces la versión VI del Sistema Integrado de Automatización Financiera, Siaf, que consistió en una renovación de procesos, datos y esquemas a fin de respaldar los planteamientos de nuevas estrategias de mercado.

Coordinadas estas pautas, que cumplieron con los lineamientos tanto de mercadeo como de tecnología, en pro del crecimiento y evolución de la institución, se obtuvieron igualmente notables resultados en la estrategia de imagen corporativa a través de la difusión de una campaña por los medios audiovisuales del país, bajo el slogan “Todos y cada uno de nosotros somos Venezuela”, la cual exhortó a unir voluntades para contribuir con el progreso local y nacional.

La estrategia obtuvo resultados que superaron las expectativas de crecimiento en depósitos de los ahorristas, los cuales se situaron en más de mil 800 millones de bolívares.

Culminó el año 1995 con la proyección favorable de la Superintendencia de Bancos, al manifestar que “la banca regional se encuentra estable; sin embargo, hay que prepararse para competencias fuertes”.