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pesar de profundos cambios en el sistema bancario nacional,
la eficiente dirección de la institución se reflejó ese año
en las captaciones de depósitos, al ubicarse en 10 mil 457
millones de bolívares y poseer en cartera de créditos 3 mil
376 millones de bolívares, a fin de estimular el desarrollo
de los sectores comercial, agrícola, construcción, transporte,
manufactura, entre otros, mostrando así la alta calidad de
gestión del Banco Sofitasa para ponerse a tono con los cambios
que se presentarían en el futuro inmediato.
Para ese
año, el total de patrimonio se ubicó en mil 107 millones de
bolívares y un capital pagado de mil millones de bolívares,
consolidando aún más su labor.
Cabe recordar
que en 1994 la economía venezolana se caracterizó por presentar
situaciones adversas; la caída del Producto Interno Bruto
y la merma de fuentes de empleo eran temas que se presentaban
con frecuencia en las reseñas informativas en materia económica,
además del impacto que produjo en el desenvolvimiento financiero
la crisis bancaria, que trajo como consecuencia, de acuerdo
con la publicación Interpretación Económica de los Auxilios
Financieros del Banco Central de Venezuela, “el cierre del
35,1% del total de las instituciones que funcionaban en el
país, y que afectó considerablemente los depósitos bancarios”.
Sin embargo,
hubo tiempo para la reflexión y el análisis del contexto económico
local y nacional, por tanto se planteó la realización del
Foro La Banca Regional: alternativa ante la crisis, jornada
que se realizó de manera intensa durante tres días en San
Cristóbal, para consolidar el futuro de la banca regional
dentro del sistema bancario nacional, dada su transparente
administración, solvencia, liquidez, y rentabilidad.
En esa oportunidad
se dejó sentado qué se estaba realizando en materia financiera
en el Estado Táchira, quiénes eran los propulsores de la banca
regional, hacia dónde iba y qué norte tomaría la actividad
en esa zona occidental del país. Al efecto, en líneas generales,
los representantes de las instituciones financieras de provincia
plantearon ante las autoridades económicas nacionales el fortalecimiento
jurídico de los bancos regionales a través del mejoramiento
del articulado sobre la Ley General de Bancos que existía
para ese entonces, y se ratificó la capacidad de gerencia
de la banca local como poder descentralizador de decisiones
y acciones en pro del desarrollo regional; al mismo tiempo,
se propuso la creación de una Cámara de Compensación Binacional
que intensificara las relaciones comerciales entre Venezuela
y Colombia, bajo un clima de mayor fluidez económica y flexibilidad
de la conversión de las monedas, para favorecer la transparencia
del sistema de intercambio.
Cabe mencionar
que en ese foro se visualizó la posibilidad de que la banca
regional incursionara en la banca universal, ya que tecnológicamente
estaba preparada para ello; además, esa nueva figura que se
esbozaría en la Ley de Bancos permitiría ofrecer soluciones
de créditos hipotecarios, operaciones de banca de inversión,
entre otros servicios que sólo se brindaban a través de la
banca especializada. La idea de banca universal también estaba
signada en el ahorro de costos y el máximo aprovechamiento
de los recursos.
El Foro
La Banca Regional: alternativa ante la crisis, reafirmó la
disposición del sistema bancario local de convertirse en un
sólido y transparente bloque financiero, intérprete de las
regiones y de sus necesidades, “surgida como acertada opción
al proceso de concentración monopólica como consecuencia de
la crisis financiera”, como bien se plasmó en el periódico
diario La Nación.
El Banco
Sofitasa continuó trabajando con tesón, nunca desmayó su empeño
en convertirse en verdadero líder de la banca regional, generadora
de progreso y con una prestigiosa imagen dentro del mercado
donde actuaba.
El público
lo percibió de esa manera y ello se reflejó en el aumento
de depósitos en más de 2 mil 300 millones de bolívares, en
comparación con el segundo semestre del año anterior, para
superar los 10 mil millones de bolívares. El anterior resultado
fue un trabajo cónsono con el plan de captación del público
a través de libretas de cuenta de ahorro y cuenta corriente.
En este período la Libreta Líder logró posicionarse favorablemente,
obteniendo 880 millones de bolívares del público, muestra
de la credibilidad que dio esta herramienta de ahorro a los
clientes de la entidad. También ingresó a la gama de productos
bancarios la Cuenta Clásica, que modernizó la cuenta corriente,
teniendo entre sus ventajas la disponibilidad inmediata de
los fondos y la segura aceptación de cheques por conformación
telefónica a toda hora.
El Banco
Sofitasa, además de innovar en este tipo de instrumentos,
amplió la base de sus negocios y creó el programa computarizado
Zafiro (Software Administrativo de Fideicomiso Rentable y
Organizado), con el fin de flexibilizar el otorgamiento de
fideicomisos para que el cliente pudiera negociar sus condiciones
de pagos, pensiones, jubilaciones, retiros, entre otros, efectuando
el proceso de manera más cómoda y adaptado a sus necesidades.
La idea
surgió para solventar los requerimientos económicos de una
sociedad que precisaba de decisiones menos centralizadas y
que cumplieran sus exigencias de seguridad y confianza por
el desarrollo de coberturas de riesgo y garantías. El programa
Zafiro fue un medio que, además de incrementar el portafolio
de negocios del Banco, le permitió ahorrar costos y aumentar
el control sobre la operatividad.
En términos
de servicio al público instaló el Centro de Atención al Cliente
Visa, en Barrio Obrero, San Cristóbal, como punto de referencia
para satisfacer la demanda de tarjetahabientes Visa Banco
Sofitasa, de comercios afiliados, y brindarle a los clientes
excelente disposición a sus necesidades. Esta sede se caracterizó
por poseer modernas instalaciones y contar con personal altamente
capacitado en cuanto a los servicios de tarjeta de crédito
Banco Sofitasa.
En la misma
tónica de ofrecer mayores alternativas a los clientes, a finales
de ese año integró bajo un mismo esquema los productos del
Fondo Sofitasa al Banco Sofitasa, donde convergieron en un
solo punto todas las transacciones en un Centro Integral Financiero.
El nuevo servicio fue signo de mayor competitividad dentro
del mercado.
A partir
de ese momento la red de agencias de la institución adquirió
mayor fortaleza en cuanto a su dimensión y operatividad, pues
además de incrementar a 33 el número de oficinas con la puesta
en marcha de las sedes en Santa Bárbara del Zulia, en el Estado
Zulia, y en el Centro Comercial Ciudad Tamanaco (CCCT), en
la Capital de la República, se brindó también a los clientes
del Fondo Sofitasa la posibilidad de realizar sus transacciones
en cualquiera de las agencias de la institución. Este objetivo
corporativo contó con el apoyo de su avanzado parque tecnológico.
En otro
orden de ideas, el Banco Sofitasa brindó su experiencia y
madurez empresarial a las iniciativas y planes de crecimiento
de otras entidades financieras. Sobre el particular, destaca
que gracias a su condición de operador y procesador principal
de tarjetas de crédito lanzó a través de la Entidad de Ahorro
y Préstamo Casa Propia la nueva tarjeta de crédito Sofi-Card
Casa Propia, formando el primer acuerdo de tarjeta de afinidad
entre dos empresas regionales (Táchira-Lara), con el fin de
beneficiar a los clientes larenses de esa institución; convenio
pionero de esta naturaleza entre dos corporaciones de provincia.
Igualmente,
el Banco Sofitasa asesoró la puesta en marcha del Banco Monagas,
que comenzó a funcionar a principios de 1994 en el Estado
Monagas, con un capital de 600 millones de bolívares y con
un grupo de accionistas, en su mayoría empresarios de esa
región.
Un gran
equipo del Banco Sofitasa orientó el proyecto de esa entidad
en lo referente al soporte tecnológico de última generación,
contando con equipos centrales y periféricos para agilizar
las operaciones financieras.
De la misma
manera, el trabajo abarcó las áreas de mercadeo y publicidad,
al elaborar productos corporativos e implantar la estrategia
de merchandising y su respectiva campaña publicitaria de lanzamiento;
también se extendió hacia la preparación del recurso humano
y áreas gerenciales, enfocada hacia un servicio eficiente
y competitivo con el resto de la banca.
La empresa
Inmobiliaria Sofitasa, a semejanza del Banco, fue conductora
del Banco Monagas al diseñar la identidad arquitectónica de
la institución para crear su imagen en las agencias. La entidad
bancaria basó su estructura en espacios dinámicos y modernos,
al igual que el Banco Sofitasa, donde se previó una construcción
suficientemente acondicionada, para evitar cambios en el futuro.
La labor realizada por el Grupo Sofitasa para el Banco Monagas
fue motivo de satisfacción al poder compartir su experiencia
para el inicio de una nueva institución financiera regional,
labor que por vez primera se daba en el país.
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