1993

LIDERAZGO BANCARIO
A favor de la frontera COLOMBO-VENEZOLANA.
 

Ese año fue de particular significación para el Banco Sofitasa, ya que concretó uno de los proyectos más importantes para la institución, la Conexión Satelital Sofitasa-Conavi (Corporación Nacional de Ahorro y Vivienda) de Colombia, que tuvo por objetivo activar a los clientes de ambas instituciones las transacciones financieras de consultas, retiros y transferencias efectuadas por los cajeros automáticos a través de las tarjetas de débito Sofimatic en Venezuela o Conavi en Colombia.

Establecer este tipo de operaciones representó un gran adelanto en materia financiera pues, gracias a la utilización de un satélite - con un servicio de alta calidad y confiabilidad -, se logró la interconexión de las redes bancarias de los dos países, por lo cual el usuario en menos de 3 segundos realizaba transferencias de sus fondos desde las oficinas del Banco Sofitasa o Conavi. Para la entidad bancaria del vecino país fue la primera experiencia en materia de convenios fuera de su lugar de acción.

De suma trascendencia fue este acuerdo, tomando en cuenta el gran dinamismo de las zonas fronterizas San Cristóbal – San Antonio – Ureña – Cúcuta, en el cual el Banco Sofitasa se incorporó a las políticas de integración adelantadas por Venezuela y Colombia.

La conexión Sofimatic-Conavi significó un verdadero trabajo binacional, ya que se unieron ideas, recursos tecnológicos, humanos y metodológicos, hacia un fin común, que era ampliar los servicios a los clientes y convertirse en el primer proyecto fronterizo de esa naturaleza que se promovió en América.

El sentido comercial y filosófico del convenio Sofitasa-Conavi quedó establecido en el Manifiesto de San Cristóbal, en el cual se expresó que la Corporación Nacional de Ahorro y Vivienda y el Grupo de Empresas Financieras Sofitasa de Venezuela suscriben este acuerdo de cooperación como instrumento del sector privado de la economía de ambos países, para propiciar el mayor cúmulo de esfuerzos posibles en la dirección de alcanzar mejores logros integracionistas.

Los trabajos constantes a favor de las mejoras de los servicios y productos bancarios que realmente ofrecieran excelentes ventajas y diferencias en comparación con otras entidades, motivaron el trabajo conjunto entre el Banco Sofitasa y un equipo de especialistas de Unisys para colocar en servicio el nuevo sistema en línea experto en el manejo operativo y de mercadeo de tarjetas de crédito Soficard, siendo la primera entidad financiera del hemisferio occidental que se incorporó a esta avanzada modalidad en el procesamiento de tarjetas de crédito. Dicho sistema brindó rapidez en la información solicitada por los clientes, tramitándola a través de un computador central.

El software, originalmente creado en Nueva Zelandia y conocido como UniCard, fue desarrollado bajo los parámetros de economías muy estables, como las de países asiáticos, e instalado en diversos bancos importantes de esa región. En el Banco Sofitasa – empresa calificada por la Corporación Unisys como beta-sigth en toda América para ese proyecto de envergadura – se realizó un proceso de recodificación de los programas fuentes a fin de adaptarlos a la realidad latinoamericana y a las necesidades particulares de la institución bancaria. En tiempo récord, el software se implantó en el centro procesador del Banco Sofitasa bajo el nombre de SofiCard.

Luego esa misma versión fue comercializada exitosamente en países como México, República Dominicana, Chile, Argentina, Brasil, Colombia y Costa Rica. Unido al logro del Sistema SofiCard, se obtuvo la certificación como miembro principal multiprocesador con Centro de Autorización de Visa Internacional, de tecnología de transmisión vía satélite estructurada totalmente en línea por medio de antenas VSAT con otros centros procesadores a nivel mundial, estableciéndose así la comunicación interactiva que ofreció fácil y veloz acceso a cualquier lugar del planeta. El Banco Sofitasa se transformó en la primera institución regional procesadora de tarjetas en el país, con el sistema más moderno para el manejo de plásticos en crédito, lo cual brindó significativas ventajas y flexibilidad para los tarjetahabientes de Visa Banco Sofitasa.

También innovó en productos de captación incorporando la Libreta Líder al catálogo institucional, para satisfacer las necesidades del mercado en cuanto a instrumentos financieros que devengan intereses sobre saldos diarios. En su primer mes obtuvo 205 millones de bolívares y en cinco meses obtuvo 880 millones de bolívares. Cabe destacar, como dato para la posteridad que finalizando el año 1993, la institución contó con una cartera de clientes - aproximada - de 115 mil personas.

El Banco Sofitasa siguió fortaleciéndose, logrando superar con ello las proyecciones económicas advertidas por sectores productivos del país y reseñadas en el diario El Universal, las cuales señalaban que “para 1993 los pronósticos no son muy halagadores, ya que si se mantienen las condiciones actuales de incertidumbre con respecto a la situación fiscal y el aumento de la inflación, pueden caer todos los esfuerzos para lograr un crecimiento económico, lo que puede revertirse en menor producción y mayor desempleo”.

El Banco Sofitasa conocía el contexto, laboraba en un clima poco alentador; sin embargo su gestión anual se expresó en los siguientes términos: “se elevó el capital en el primer semestre a 500 millones de bolívares y finalizó el año de actividades con un patrimonio de 784 millones de bolívares, lo que convirtió al Banco en la institución financiera comercial con mayor aporte de capital en la región andina”.

Igualmente, el instituto registró un notable aumento de depósitos, situándose, de acuerdo con el mismo reporte, “en el tercer lugar de mayor crecimiento relativo a nivel nacional y el primero en depósitos del público en la banca regional”, pues éstos se ubicaron en 8 mil 115 millones de bolívares, cifra que para ese momento significó un aumento en más de 3 mil millones de bolívares con respecto al año 1992, y a largo de su historia este monto fue incrementándose como resultado de la confianza y seguridad de los clientes en la administración de sus recursos y el importante avance que demostró el Banco en la creación de innovadores productos y servicios para brindar una razón más hacia la preferencia en la institución financiera.

Pese a la poca expectativa para la inversión que se presentó ese año, como consecuencia del desenvolvimiento de la vida política nacional, el Banco Sofitasa no desmayó en proporcionar a sus clientes seguras respuestas en la actividad crediticia. Para ese tercer año de funcionamiento la distribución de los créditos del Banco Sofitasa fue de 2 mil 771 millones de bolívares, destinando al sector comercial el 38 por ciento de esos recursos, y 429 millones de bolívares invertidos en el sector agropecuario de la región tachirense, consolidando su activa participación como instrumento intermediador.

Simultáneamente con su crecimiento operativo, activa participación en el mercado y consolidación patrimonial, el Banco comenzó a acentuar su presencia e inauguró las agencias de Colón, Coloncito y Quinta Avenida en el Táchira; la oficina de Barquisimeto y Cabudare, en el Estado Lara; Santa Bárbara de Barinas, en el Estado Barinas y Tovar, en el Estado Mérida. Ello demostró que el Banco Sofitasa se alzaba pujante para las zonas andinas y todo el occidente venezolano, tierras productivas que esperaban por una institución que manifestara la sana intención de mejorar su calidad de vida y llenara sus aspiraciones. A la par que aumentaron las agencias, el Banco Sofitasa generó mayor bienestar y fuentes de empleo en las zonas donde comenzaba a operar, conformando para ese año una plantilla humana de aproximadamente 200 personas.

Fue preciso, dada la expansión geográfica del Banco y, por consiguiente, el aumento de sus operaciones, adecuar el soporte tecnológico, por ello se incrementó el número de cajeros en la red Sofimatic a 25, demostrando el crecimiento de la institución bancaria y con ello la necesidad de brindar un excelente servicio y atención a los clientes, quienes ese año, mediante los llamados ATMs, movilizaron alrededor de 600 millones de bolívares.

En materia corporativa efectuó el Proyecto de Reingeniería de Procesos, a fin de otorgarle a la organización un nivel gerencial flexible, eficiente y con capacidad para adaptarlo a las exigencias del entorno.