| Ese
año fue de particular significación para el Banco Sofitasa,
ya que concretó uno de los proyectos más importantes para
la institución, la Conexión Satelital Sofitasa-Conavi (Corporación
Nacional de Ahorro y Vivienda) de Colombia, que tuvo por objetivo
activar a los clientes de ambas instituciones las transacciones
financieras de consultas, retiros y transferencias efectuadas
por los cajeros automáticos a través de las tarjetas de débito
Sofimatic en Venezuela o Conavi en Colombia.
Establecer
este tipo de operaciones representó un gran adelanto en materia
financiera pues, gracias a la utilización de un satélite -
con un servicio de alta calidad y confiabilidad -, se logró
la interconexión de las redes bancarias de los dos países,
por lo cual el usuario en menos de 3 segundos realizaba transferencias
de sus fondos desde las oficinas del Banco Sofitasa o Conavi.
Para la entidad bancaria del vecino país fue la primera experiencia
en materia de convenios fuera de su lugar de acción.
De suma
trascendencia fue este acuerdo, tomando en cuenta el gran
dinamismo de las zonas fronterizas San Cristóbal – San Antonio
– Ureña – Cúcuta, en el cual el Banco Sofitasa se incorporó
a las políticas de integración adelantadas por Venezuela y
Colombia.
La conexión
Sofimatic-Conavi significó un verdadero trabajo binacional,
ya que se unieron ideas, recursos tecnológicos, humanos y
metodológicos, hacia un fin común, que era ampliar los servicios
a los clientes y convertirse en el primer proyecto fronterizo
de esa naturaleza que se promovió en América.
El sentido
comercial y filosófico del convenio Sofitasa-Conavi quedó
establecido en el Manifiesto de San Cristóbal, en el cual
se expresó que la Corporación Nacional de Ahorro y Vivienda
y el Grupo de Empresas Financieras Sofitasa de Venezuela suscriben
este acuerdo de cooperación como instrumento del sector privado
de la economía de ambos países, para propiciar el mayor cúmulo
de esfuerzos posibles en la dirección de alcanzar mejores
logros integracionistas.
Los trabajos
constantes a favor de las mejoras de los servicios y productos
bancarios que realmente ofrecieran excelentes ventajas y diferencias
en comparación con otras entidades, motivaron el trabajo conjunto
entre el Banco Sofitasa y un equipo de especialistas de Unisys
para colocar en servicio el nuevo sistema en línea experto
en el manejo operativo y de mercadeo de tarjetas de crédito
Soficard, siendo la primera entidad financiera del hemisferio
occidental que se incorporó a esta avanzada modalidad en el
procesamiento de tarjetas de crédito. Dicho sistema brindó
rapidez en la información solicitada por los clientes, tramitándola
a través de un computador central.
El software,
originalmente creado en Nueva Zelandia y conocido como UniCard,
fue desarrollado bajo los parámetros de economías muy estables,
como las de países asiáticos, e instalado en diversos bancos
importantes de esa región. En el Banco Sofitasa – empresa
calificada por la Corporación Unisys como beta-sigth en toda
América para ese proyecto de envergadura – se realizó un proceso
de recodificación de los programas fuentes a fin de adaptarlos
a la realidad latinoamericana y a las necesidades particulares
de la institución bancaria. En tiempo récord, el software
se implantó en el centro procesador del Banco Sofitasa bajo
el nombre de SofiCard.
Luego esa
misma versión fue comercializada exitosamente en países como
México, República Dominicana, Chile, Argentina, Brasil, Colombia
y Costa Rica. Unido al logro del Sistema SofiCard, se obtuvo
la certificación como miembro principal multiprocesador con
Centro de Autorización de Visa Internacional, de tecnología
de transmisión vía satélite estructurada totalmente en línea
por medio de antenas VSAT con otros centros procesadores a
nivel mundial, estableciéndose así la comunicación interactiva
que ofreció fácil y veloz acceso a cualquier lugar del planeta.
El Banco Sofitasa se transformó en la primera institución
regional procesadora de tarjetas en el país, con el sistema
más moderno para el manejo de plásticos en crédito, lo cual
brindó significativas ventajas y flexibilidad para los tarjetahabientes
de Visa Banco Sofitasa.
También
innovó en productos de captación incorporando la Libreta Líder
al catálogo institucional, para satisfacer las necesidades
del mercado en cuanto a instrumentos financieros que devengan
intereses sobre saldos diarios. En su primer mes obtuvo 205
millones de bolívares y en cinco meses obtuvo 880 millones
de bolívares. Cabe destacar, como dato para la posteridad
que finalizando el año 1993, la institución contó con una
cartera de clientes - aproximada - de 115 mil personas.
El Banco
Sofitasa siguió fortaleciéndose, logrando superar con ello
las proyecciones económicas advertidas por sectores productivos
del país y reseñadas en el diario El Universal, las cuales
señalaban que “para 1993 los pronósticos no son muy halagadores,
ya que si se mantienen las condiciones actuales de incertidumbre
con respecto a la situación fiscal y el aumento de la inflación,
pueden caer todos los esfuerzos para lograr un crecimiento
económico, lo que puede revertirse en menor producción y mayor
desempleo”.
El Banco
Sofitasa conocía el contexto, laboraba en un clima poco alentador;
sin embargo su gestión anual se expresó en los siguientes
términos: “se elevó el capital en el primer semestre a 500
millones de bolívares y finalizó el año de actividades con
un patrimonio de 784 millones de bolívares, lo que convirtió
al Banco en la institución financiera comercial con mayor
aporte de capital en la región andina”.
Igualmente,
el instituto registró un notable aumento de depósitos, situándose,
de acuerdo con el mismo reporte, “en el tercer lugar de mayor
crecimiento relativo a nivel nacional y el primero en depósitos
del público en la banca regional”, pues éstos se ubicaron
en 8 mil 115 millones de bolívares, cifra que para ese momento
significó un aumento en más de 3 mil millones de bolívares
con respecto al año 1992, y a largo de su historia este monto
fue incrementándose como resultado de la confianza y seguridad
de los clientes en la administración de sus recursos y el
importante avance que demostró el Banco en la creación de
innovadores productos y servicios para brindar una razón más
hacia la preferencia en la institución financiera.
Pese a la
poca expectativa para la inversión que se presentó ese año,
como consecuencia del desenvolvimiento de la vida política
nacional, el Banco Sofitasa no desmayó en proporcionar a sus
clientes seguras respuestas en la actividad crediticia. Para
ese tercer año de funcionamiento la distribución de los créditos
del Banco Sofitasa fue de 2 mil 771 millones de bolívares,
destinando al sector comercial el 38 por ciento de esos recursos,
y 429 millones de bolívares invertidos en el sector agropecuario
de la región tachirense, consolidando su activa participación
como instrumento intermediador.
Simultáneamente
con su crecimiento operativo, activa participación en el mercado
y consolidación patrimonial, el Banco comenzó a acentuar su
presencia e inauguró las agencias de Colón, Coloncito y Quinta
Avenida en el Táchira; la oficina de Barquisimeto y Cabudare,
en el Estado Lara; Santa Bárbara de Barinas, en el Estado
Barinas y Tovar, en el Estado Mérida. Ello demostró que el
Banco Sofitasa se alzaba pujante para las zonas andinas y
todo el occidente venezolano, tierras productivas que esperaban
por una institución que manifestara la sana intención de mejorar
su calidad de vida y llenara sus aspiraciones. A la par que
aumentaron las agencias, el Banco Sofitasa generó mayor bienestar
y fuentes de empleo en las zonas donde comenzaba a operar,
conformando para ese año una plantilla humana de aproximadamente
200 personas.
Fue preciso,
dada la expansión geográfica del Banco y, por consiguiente,
el aumento de sus operaciones, adecuar el soporte tecnológico,
por ello se incrementó el número de cajeros en la red Sofimatic
a 25, demostrando el crecimiento de la institución bancaria
y con ello la necesidad de brindar un excelente servicio y
atención a los clientes, quienes ese año, mediante los llamados
ATMs, movilizaron alrededor de 600 millones de bolívares.
En materia
corporativa efectuó el Proyecto de Reingeniería de Procesos,
a fin de otorgarle a la organización un nivel gerencial flexible,
eficiente y con capacidad para adaptarlo a las exigencias
del entorno.
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